Qué ver en un viaje a Dublín con niños

Visitar Dublín con niños es una opción muy interesante, tanto si disponéis de pocos días como si podéis hacer una estancia más larga. En nuestra página web tenemos varias opciones para que os sea más fácil encajar una u otra según vuestra disponibilidad:

Escapada a Dublín
Dublín al completo (con extensión a Belfast ya la Calzada del Gigante)
Irlanda en Bed and Breakfast

Como ya os conté en otro artículo, tuvimos la suerte de poder vivir durante cuatro meses en Irlanda toda la familia

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La experiencia nos permitió mejorar el inglés, sobre todo a los pequeños, pero también nos acercó a un país extraordinario el cual pudimos conocer a fondo, ya que aprovechamos todos los fines de semana para movernos con los niños, además de haber utilizado alguna semana de vacaciones escolares para recorrerlo.

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En una de nuestras escapadas visitamos la capital, Dublín, una ciudad por la que siempre había sentido un gran interés, ya que es un lugar que siempre ha estado muy ligada al cine (con películas como Dublineses, de John Huston o Mi pie izquierdo, de Jim Sheridan), a la literatura (con el gran James Joyce siempre presente) y a la música, que impregna todos los rincones del país.

LA CIUDAD DE DUBLÍN

Paseando por el Río Liffey con los niños

Se encuentra situada en la desembocadura del río Liffey, por lo que fue escogida por los vikingos como base de operaciones para su comercio de esclavos en el año 841, aunque  Ptolomeo ya hablaba de este lugar en el año 140 d.C. Su nombre viene de Dubh Linn que significa “laguna negra”, por unas aguas estancadas que se producían en la desembocadura, donde hoy está situado el parque Dubh Linn Gardens. Durante el siglo XVII llegó a convertirse en la segunda ciudad del imperio británico, por detrás de Londres, así como en la quinta de toda Europa. Fue ganando importancia con el establecimiento de la fábrica de cervezas Guinness, hasta el punto de que Handel estrenó allí su Mesías, en el New Music Hall. Durante el siglo XVIII Belfast ocupó su lugar, llegando a duplicarla en número de habitantes en el año 1900. Dublín se fue empobreciendo progresivamente por el auge de la ciudad vecina y por los diferentes conflictos bélicos. A partir de la II Guerra Mundial sufrió un estancamiento que favoreció la preservación de su núcleo histórico hasta nuestros días.

Dublín está dividida en dos partes claramente diferenciadas: la que se encuentra al norte del río Liffey ocupada por la clase trabajadora, y otra al sur que se ha asociado a la burguesía y la clase alta.

La lista de escritores dublineses es interminable, con algunos premios nobel como Yeats, Bernard Shaw o Samuel Beckett, además de otros escritores tan renombrados como Oscar WIlde, Jonathan Swift (el creador de los viajes de Gulliver) o Bram Stocker. Por encima de todos ellos, James Joyce ha sido el artista más ligado a la capital irlandesa. De la fuerza creativa de sus escritores emergió una red de teatros  como el Gaiety, el Abbey, el Olympia o el Grand Canal, situado en el campus de la Universidad.

La influencia de la Universidad de la Ciudad de Dublín se aprecia también en la vida nocturna, con locales como el famoso Temple Bar o, de estilo más moderno, el Thunder Road Café. La música en vivo tiene un lugar muy destacado en todos los locales, con actuaciones tanto de música tradicional irlandesa como moderna.

Su red de transporte urbano favorecen conocer Dublín con niños, sin tener que recorrer grandes distancias a pie.

Su red de transporte urbano favorecen conocer Dublín con niños, sin tener que recorrer grandes distancias a pie. Tanto el tren como sus líneas de autobuses y tranvías son una excelente opción para desplazarse de un lugar a otro.

El deporte nacional es el fútbol gaélico, una mezcla de fútbol tradicional y rugby, muy peculiar. Os recomiendo que si viajáis en temporada asistáis a un partido, pues es muy llamativo.

QUÉ VER EN DUBLÍN CON NIÑOS

La ciudad de Dublín es un excelente destino para ir con los pequeños. Cuando la visitamos los mayores tenían once años y el pequeño ocho. Aunque no es una gran diferencia de edad, siempre procuramos encontrar lugares que puedan ser de interés para todos. En ese sentido la oferta cultural y de ocio de la capital de Irlanda es suficiente para quedar satisfechos tanto los mayores como los pequeños. Podéis lograr un importante ahorro en las entradas a las visitas que tengáis pensado hacer con el Dublin Pass  el cual, además, incluye un recorrido con el bus turístico de la ciudad.

1_ Trinity College

La librería del Trinity College

El Trinity College se encuentra delante de las antiguas Casas Irlandesas del Parlamento, en College Green. Forma parte de la Universidad de Dublín, la más antigua del país, y fue fundado en 1592. Al pasear por los jardines del campus se respira el ambiente universitario que impregna toda la ciudad. Uno de los edificios más interesantes para visitar con los niños es su biblioteca, un impresionante edificio que alberga 4,25 millones de libros. Forma parte de ella el antiguo edificio, uno de los lugares más visitados por los turistas. Este magnífico espacio llama la atención de los pequeños por varios motivos: además de haber inspirado a George Lucas para crear la Biblioteca Jedi en “El ataque de los clones”, expone en sus vitrinas ediciones antiguas de libros infantiles, así como algunas primeras ediciones de cómics de Marvel.

Biblio jedy - Long Room Library, Trinity College de Dublin

Sin duda, la joya de la biblioteca es el Libro de Kells, un extraordinario ejemplar celta manuscrito del año 800. Por su belleza, técnica y acabado, los especialistas lo consideran la obra cumbre del arte medieval. Antes de visitarlo pusimos a los niños una película de animación, El secreto del libro de Kells (nominada al Óscar en 2009), que explica su historia y las circunstancias en las que se creó este ejemplar, lo cual les ayudó mucho a comprender lo que estaban viendo.

2_ Dublinia

En Christchurch Place se encuentra una exposición interactiva ideal para que mayores y pequeños conozcan la historia de la ciudad de Dublín de una manera amena y divertida. Se divide en varios espacios, cada uno de los cuales muestra una época del desarrollo y evolución de la capital de Irlanda: los vikingos, la Edad Media y la época contemporánea. Durante el recorrido podréis probaros ropa de la época, ver recreaciones de la forma de vida o caminar por una calle medieval, con sus artesanos en mitad de su trabajo. Se tarda más o menos una hora y media en recorrerla.

dublinia

Está abierto todo el año, de lunes a domingo, excepto el 24, 25 y 26 de diciembre. Su horario es desde las 10’00 hasta las 18,30 entre marzo y septiembre, y de 10’00 hasta las 5,30 de octubre a febrero, aunque debéis tener en cuenta que el acceso termina una hora antes de la hora de cierre.

El precio es de 8,5 € los adultos y 5,5 € los niños, aunque hay precios reducidos para familias, como en casi toda Irlanda.

3_ Phoenix Parc

Este enorme parque es un buen lugar para dejar que los niños corran a sus anchas, mientras ven los animales que viven en él, como ciervos o ardillas. Su gran extensión hace que sea difícil recorrerlo entero, por lo que una buena opción es alquilar unas bicis en alguno de los establecimientos que hay en la mayoría de las entradas al recinto. Es muy recomendable entrar en su centro de visitantes con una zona de juegos para niños, así como mesas de picnic. Otra opción es comer en en su restaurante, el cual ofrece productos orgánicos. En el interior del parque se encuentra la residencia oficial del Presidente de Irlanda, además del Zoo de Dublín.

4_ Dublin Zoo

El parque zoológico de la ciudad de Dublín es el mayor de Irlanda y uno de los más antiguos de Europa. Fue inaugurado en el año 1831. Está dividido en varias zonas, cada una de las cuales especializada en un tipo de animales. Así tienen el mundo de los gatos, el mundo de los primates, las llanuras africanas, las aves, los reptiles, etc. Por la dureza del clima irlandés en invierno, algunos animales no están visibles durante los meses más fríos. Por este motivo os recomiendo visitarlo sólo en primavera y verano. En su interior hay varios restaurantes, no demasiado caros, así como zonas de picnic.

5_ Guinness Storehouse

Fábrica Guiness en Dublín

La antigua fábrica de Guinness es una de las visitas obligadas de la ciudad de Dublín. El edificio es el mismo en el que comenzó la elaboración, en el año 1904, de esta cerveza irlandesa tan característica. Se utilizó hasta el año 1988. En el año 2000 abrió sus puertas como museo de la marca Guinness. Durante el recorrido podréis contemplar, además de los procesos de elaboración, la maquinaria original, los procesos de elaboración de los toneles, las campañas de publicidad que ha ido realizando esta compañía a lo largo del tiempo, así como una visita al Gravity Bar, en la azotea, con una de las mejores vistas de la ciudad de Dublín.

7_ Museo Nacional de Irlanda

Este museo es el más importante de Irlanda, hasta el punto de que tiene tres sedes. Desde ellas muestra el arte, la cultura y la historia natural del país, en secciones como la de Arqueología e Historia, con piezas como el Broche de Tara, el Cáliz de Ardahg o el de Derrynaflan, increíbles piezas de orfebrería medieval; la sección Vida del Campo, abierta en el año 2001, en la que el visitante podrá conocer la forma de vida rural durante el primer cuarto del siglo XX; la sección de Artes Decorativas e Historia, que expone el Gran Sello del Estado Libre Irlandés.

8_ Otros lugares de interés en Dublín

A parte de los lugares que os menciono, más enfocados a hacer una viaje a Dublín con niños, la ciudad tiene otros muchos puntos de interés. Sólo os mencionaré dos, ya que la lista sería muy extensa y daría para un nuevo artículo:

– James Joyce Center

El James Joyce Center

Para los amantes de la literatura, y en especial de las obras del creador del Ulises, este centro es un lugar de peregrinación. En él aportan una visión global de su obra y de objetos personales del escritor. Además se puede ver la puerta del número siete de Eccles Street, la casa de Leopold Bloom, el protagonista de su obra más emblemática, o los muebles de la casa en la que escribió Finnegans Wake.

– Temple Bar

Probablemente el pub más conocido del mundo; o al menos el más fotografiado. Está situado en el barrio más animado de la capital, con el mismo nombre que el pub, un conjunto de callejuelas que mantienen intacto el estilo del Dublín del siglo XIX, con sus calles adoquinadas, sus fachadas llenas de colores y adornadas con flores, y la gran cantidad de pubs que ofrecen las pintas de cerveza Guinness. Es tal el número de este tipo de locales que James Joyce llegó a afirmar que era imposible cruzar la ciudad sin pasar por delante de uno. De hecho ese reto lanzado por Joyce ha sido resuelto recientemente, gracias a la informática.. Es importante tener en cuenta que en Irlanda los pubs son un concepto diferente al que tenemos en aquí. En muchos de ellos es posible entrar con los niños a comer, con unos menús a precios razonables. Por las noches algunos permiten también cenar con los pequeños, aunque no todos.

Como veis la ciudad de Dublín es un destino perfecto para visitarla con vuestros hijos. Os animo a hacerlo y a que compartáis aquí vuestras opiniones.

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Joan Torres

Viatger, blocaire i optimista empedreït. Lector d'amagat i pare a jornada completa. Viajero, blogero y optimista empedernido. Lector a hurtadillas y padre a jornada completa.

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4 Respuestas

  1. Elvi Torres dice:

    Gracias!!!!…

  2. Gracias por las ideas!!, cuando se viaja con niños siempre hay que pensar bien a dónde ir
    Saludos!!!

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