Las bicicletas Fixie. Un nuevo movimiento urbano.

Desde hace unos años las grandes ciudades comienzan a ver cómo se desplazan por entre los coches unas bicicletas algo extrañas: no tienen frenos en el manillar, ni marchas en sus ruedas traseras. Son las llamadas “fixies”. Su nombre proviene del término inglés “FIxed Gear” que puede traducirse como “piñón fijo.”

Al parecer este movimiento se originó entre los mensajeros de la ciudad de Nueva York en su intento de eliminar los robos, y ahorrar en mantenimiento, dada la sencillez de este tipo de bicicleta.

En 2012 David Koepp rodó una película que nos mete de lleno en el mundo de los mensajeros de Nueva York, con Joseph Gordon-Levitt, Jamie Chung y Michael Shannon. Toda una referencia para los fans de esta cultura.

El alma de las fixies es su sencillez, su minimalismo. Quienes las utilizan las consideran la esencia del ciclismo.

Fixi 1

Para Simón Bericua, mecánico en la tienda especializada My Beautiful Parking y organizador del Bicycle Film Festival en Barcelona, es como volver a aprender a ir en bicicleta. Por eso nos recomienda alquilarla unas horas antes de invertir en un vehículo que no es barato. “Hay personas que la compran y no aguantan ni tres meses”, dice. Pero eso sí, una vez dominada la “fixie” se convierte en la mejor herramienta para andar por la ciudad. Cada golpe de pedal se transmite directamente a la rueda, estableciéndose una unión entre el cuerpo y la máquina. Esa es otra de las características que la definen: la cadena transmite la energía directamente a un piñón fijo en la rueda trasera, por lo que los pedales se moverán siempre que se mueva la bicicleta, tanto hacia delante como hacia atrás.

A pesar de que no es una bicicleta barata (suelen estar por encima de los 1.000 €), quienes adquieren una fixie lo consideran una inversión a largo plazo. Otra opción es la de convertir nuestra bicicleta tradicional en una de piñón fijo.

Pros

  1. Menor peso al carecer de marchas y frenos.
  2. Sensación de unidad al acompasar el cuerpo con la velocidad.
  3. Menor mantenimiento.
  4. Mayor seguridad contra los robos.

Contras

  1. Menor seguridad en los inicios.
  2. No puedes dejar de pedalear.
  3. Exige mayor esfuerzo en las subidas.

Si uno no lo tiene claro, existen soluciones intermedias los llamados bujes tipo Flip-Flop: ruedas que incorporan un piñón fijo y uno libre para optar entre una fixie pura y una configuración single speed (monomarcha), pero con rueda libre. Para pasar de un modo a otro sólo tienes que quitar la rueda, darle la vuelta y volver a colocarla.

Lo que es indiscutible es que las Fixie son una bicicletas especiales, de gran belleza y que permiten hacer cosas tan increíbles como éstas.

Y tú, ¿te atreverías a utilizar una bicicleta sin marchas?¿Te ves capaz de subir “aquella calle” a piñón fijo?

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Joan Torres

Viatger, blocaire i optimista empedreït. Lector d'amagat i pare a jornada completa. Viajero, blogero y optimista empedernido. Lector a hurtadillas y padre a jornada completa.

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