Viaje a los acantilados de Moher

Los Acantilados de Moher, también conocidos como Cliffs of Moher, son uno de los lugares más visitados de Irlanda. Están situados en la costa occidental de la isla, en el condado de Clare, a unos 75 kilómetros al sur de Galway. Durante los meses que estuvimos viviendo en Irlanda con los niños tuvimos la oportunidad de recorrer gran parte del país.

Leer Vivir en Irlanda con niños

Probablemente estos acantilados fueron el lugar que más nos impactó de cuantos visitamos durante aquellos meses, junto con la Calzada del Gigante, en la vecina Irlanda del Norte.

En los Cliffs os Moher con toda la familia

Estos acantilados forman parte de la Wild Atlantic Way, una ruta que recorre toda la cornisa atlántica desde el cabo de Malin Head hasta el puerto de Kinsale, lo cual la convierte en la ruta costera más larga del mundo.

Los Cliff of Moher

El nombre de esta formación geológica viene de las ruinas del fuerte Mothar que ocupaba el lugar en el que actualmente puede verse la torre de O’Brien, una construcción circular del siglo XIX. Los acantilados tienen una altura variable que va desde los 120 m hasta los 214  m en su punto más alto. La longitud total es de unos 8 km. Están considerados como la estructura rocosa natural mas antigua de Irlanda, datándose su formación alrededor del 6.000 a. C.

La torre de O'Brien en los Cliffs of Moher

Recomendaciones para visitar los Acantilados de Moher

El recorrido por los acantilados se realiza a pie, pudiendo caminar el visitante a lo largo de los 8 km del recorrido. El paseo es muy agradable, aunque conviene tener en cuenta algunas cosas:

1_ La mayor parte de los acantilados están sin barreras por lo que si uno viaja con niños no debe perderlos de vista. No es una zona peligrosa si se utiliza el sentido común.

Caminando a lo largo de los acantilados de Moher

2_ Es una zona de fuertes vientos por lo que conviene ir preparado para ello, incluso en verano.

3_ No olvidemos que estamos en Irlanda, por lo que si no nos llueve el día de la visita habrá llovido, muy probablemente, pocos días antes; por este motivo no es de extrañar que algunos tramos estén con charcos o llenos de barro. Lo que quiero deciros es que debéis ir bien calzados y a ser posible guardando unos zapatos de repuesto en el coche.

4_ En el supuesto de que os toque un día lluvioso os recomiendo hacer la visita igualmente. Una cosa que aprendimos en Irlanda es que la vida sigue a pesar de las precipitaciones. Incluso diría que me gustan más estos paisajes con días grises que soleados… Ahora bien, id bien preparados con chubasqueros. Los paraguas, por los vientos de la zona, son inútiles.

5_ La zona de aparcamiento está cerca del centro de visitantes de los acantilados por lo que no debéis preocuparos por el coche.

6_ Aunque nosotros los visitamos desde arriba, caminando a lo largo de todo el recorrido, si uno tiene tiempo puede reservar una excursión en barco para verlos desde el mar. Muchas personas nos hablaron del contraste que supone poder verlo desde ambas perspectivas. Además, la observación de las aves que anidan en los acantilados mejora enormemente. Nosotros ya hemos apuntado esa excursión para nuestra próxima visita a Irlanda.

Excursión Cliffs of Moher desde Dublín

La distancia a la que están estos acantilados hacen que sea posible ir y volver desde Dublín en el mismo día. Por ello podéis planificaros una excursión saliendo pronto por la mañana hacia los Cliffs of Moher desde Dublín, pues el viaje dura unas tres horas. Se cruza toda Irlanda de costa a costa, aunque el viaje no llega a los 300 km. Hay tours organizados desde la capital, pero a nosotros personalmente nos gusta más la opción de Fly and Drive, ya que podemos ir a nuestro aire, parar donde queramos y hospedarnos en Bed and Breakfast, una opción que permite estar más en contacto con la gente del país.

Si salís pronto por la mañana podéis hacer alguna parada durante el trayecto para visitar, por ejemplo, el Parque Nacional The Burren, una zona pedregosa e inhóspita realmente interesante. O el Castillo Dunguaire, del siglo XVI.

ⓒ Fotos: Familia Torres Alemany

Compartir...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

Joan Torres

Viatger, blocaire i optimista empedreït. Lector d'amagat i pare a jornada completa. Viajero, blogero y optimista empedernido. Lector a hurtadillas y padre a jornada completa.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *