Las cataratas del Rhin, en Schaffausen

En la bonita ciudad de Schaffahusen se encuentran las cataratas del Rhin (también conocidas por su nombre alemán, Rheinfall), un espectáculo natural que atrae a viajeros de muchas partes del mundo. Este salto de agua, el mayor de Europa, obliga al río  a ampliarse hasta llegar a los 150 m, distancia que separa a las orillas, para dar cabida al enorme caudal de agua que se lanza desde lo alto. El ruido es atronador, haciendo que la experiencia gane en emoción.
Aquellos que han visitado otras cataratas como las del Niágara, o las de Iguazú, no deben llevarse a engaño: Estas no tienen aquellas proporciones inmensas, y tampoco pretenden competir con ellas. Desde mi punto de vista las cataratas del Rhin ofrecen, a cambio, un entorno inigualable, con el precioso pueblo de Schaffausen en una de sus orillas, y el imponente castillo de Laufen, como un guardián, en la otra.
En medio de las cataratas, como desafiándolas, se alzan dos rocas descomunales que obligan al torrente de agua a dividirse para esquivarlas. Al contratar una excursión en barco a las cataratas del Rhin tendrás la posibilidad de llegar hasta ellas para tener una de las mejores panorámicas desde el agua, pudiendo darse uno cuenta de la auténtica dimensión que tienen. Una vez allí, unas escaleras permiten alcanzar la cima de la roca y ver la catarata del Rhin de frente. Este viaje en barco está incluido en las rutas en bici que ofrecemos, como la del lago Constanza, pero también puedes contratarlo directamente en Schaffhausen, en el restaurante Schlöss Wörth.
La perspectiva desde las dos orillas vale la pena, pero desde mi punto de vista la mejor es la que hay desde el castillo, ya que se puede descender hasta una gruta al nivel mismo del agua.

La ciudad de Schaffhausen

La localidad (cuyo nombre en español es Escafusa) está situada a orillas del Rhin, y es una auténtica joya de la Edad Media que mantiene todo el esplendor que alcanzó durante el Renacimiento. Su casco antiguo tiene muchos edificios de la época del Renacimiento, con bellísimas fachadas decoradas con frescos. Sobre él se alza el imponente Munot, una fortaleza del siglo XVI con un torreón inconfundible de dimensiones impresionantes.
Schaffhausen remonta su historia al menos hasta el año 1045, fecha en la que se han encontrado monedas acuñadas allí. La abadía de Todos los Santos, que todavía puede visitarse en la actualidad, fue fundada en el año 1049. Todos estos datos permiten hacerse una idea del patrimonio histórico y cultural de Schaffausen.
Su ubicación, junto a las cataratas, la convirtió en punto de obligada parada para todos los barcos que comerciaban por el Rhin, arteria principal de las mercancías europeas.
En época más reciente, allá por el 1868, se fundó en la ciudad la empresa de relojería IWC, una de las más prestigiosas, la cual se ha convertido en embajadora de la ciudad por el mundo.
ⓒ Switzerland Tourism

Joan Torres

Viatger, blocaire i optimista empedreït. Lector d'amagat i pare a jornada completa. Viajero, blogero y optimista empedernido. Lector a hurtadillas y padre a jornada completa.

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