Ciudades de color II. Tres ciudades rosas.

«El color de las ciudades» nos lleva a esta segunda entrada, en la que hablaré de tres capitales en las que predomina el color rosa. Después de presentarte una selección de tres ciudades blancas, quiero hablarte ahora de Jaipur (India), la ciudad rosa por excelencia, de Toulouse (Francia) y de la misteriosa Petra en Jordania.

1_ JAIPUR

Jaipur es un experiencia para los sentidos, por sus olores, por los colores que inundan las calles y las fachadas, y por los sabores que uno puede degustar en restaurantes como el Peshawari, el Chaisa o el Lassiwala. Quizá el sentido que menos disfrute sea el del oído, por el estruendo de las bocinas y los automóviles. Pero eso es otro cantar…

Jaipur es la capital de Rajasthan. Su población supera los 3 millones de habitantes. Fue fundada en el año 1728 por el majarás Sawai Jai Singh. Sus edificios tenían el color rosado desde sus inicios, ya que en su construcción se utilizó estuco rosado. Pretendían imitar la arenisca. Con el tiempo se fue deteriorando el color. Por este motivo, en el año 1905, con motivo de la visita del príncipe Alberto, marido de la reina Victoria, se decidió volver a pintarla del color original. Desde entontces el color rosa se convirtió en un símbolo de la hospitalidad de la ciudad.

QUÉ VER

– Palacio de los Vientos: Probablemente sea la imagen más representativa de Jaipur. Su espléndida fachada contiene 953 ventanas y celosías. Eran utilizadas por las esposas reales para entretenerse con el bullicio de las calles sin ser vistas. Tiene cinco plantas que se van estrechando al ascender. El efecto es el de la cola de un pavo real, animal con un fuerte simbolismo en India.

– Palacio de la Ciudad: Es un recinto de grandes dimensiones formado por varios edificios y patios. En su interior hay una tienda de artesanía con articulos de gran calidad tallados en madera. Regatear el precio, por descontado, es indispensable. También hay un museo con telas, armas, pinturas y miniaturas de gran calidad. El edificio principal es el Chandra Mahal, con forma de pirámide de seis plantas. Este palacio sólo podrás contemplarlo desde el exterior ya que en él sigue viviendo la familia del actual Maharajá de Jaipur.

– Observatorio astronómico de Jai Singh: Su construcción data de 1716. Durante muchos años sería el observatorio más preciso de la India. Su diseño lo realizó el propio maharajá. Se trata de un espacio abierto, en el cual se disponen distintos sistemas de medición, como relojes de sol de grandes dimensiones, gigantescos astrolabios, o dos áreas semiesféricas que indican la posición de las estrellas.

– Fuerte Amber: A unos once kilómetros de la ciudad se encuentra esta fortificación impresionante en lo alto de una colina y, como es habitual en India, junto a un lago envuelto por hermosos jardines. Su interior, de gran belleza, tiene muchos de sus muros decorados con espejos, por lo que también se le conoce como el Sheesh Mahal, o Palacio de los Espejos.

2_ TOULOUSE

Toulouse tuvo la fortuna de no sufrir la devastación de los bombardeos de la II Guerra Mundial. Y eso se nota. Su nombre se lo dieron los romanos, cuando la conquistaron en el siglo I a.C. Sería la cuna de la herejía de los Cátaros y la tumba de Santo Tomás de Aquino. A Toulouse se la conoce como la Ciudad Rosa. Ello se debe a que la mayoría de sus edificios están hechos con ladrillo visto.

Es la capital de la región de Midi-Pyrénées y la cuarta comuna de Francia, en cuanto a número de habitantes. La ciudad es atravesada por el río Garonne, y en su núcleo urbano se unen los canales de Midi, Brienne y el lateral de la Garona. Por ello se convierte en un referente del turismo fluvial, una excelente opción para viajes en familia. En la web de Viatges Alemany hay algunas opciones muy interesantes.

QUÉ VER

– Basílica de San Sernín: Es un edificio románico que sorprende por su amplitud. Patrimonio de la Unesco, se levantó en honor del primer obispo de Toulouse, Saint Saturnin. Vale la pena detenerse a contemplar sus capiteles románicos del siglo XI. Es una etapa fundamental del Camino de Santiago, por su vertiente francesa.

– Convento de los Jacobinos: Construido entre los siglos XIII y XIV, es una construcción hecha enteramente de ladrillos. Llama la atención la palmera de veintidós brazos que sostiene al coro.

– Catedral de St-Étienne: En esta edificación se mezclan una gran variedad de estilos, ya que su construcción se alargó cinco siglos, desde el XIII al XVII. Destacan su rosetón y su impresionante órgano colgado a 17 metros de altura.

– Ciudad el Espacio: Este gran complejo permite sumergirte en el espacio y en muchos de sus secretos. Sabrás qué se siente caminando por la luna, o en la Estación Espacial MIR. Llama la atención su cine con pantalla gigante. como un edificio de seis plantas. Las proyecciones de su planetario son muy interesantes y didácticas.

3_ PETRA

Petra ha sido un enclavamiento con una larga historia, ya que hay pruebas de que en el año 10.000 a.C., en pleno Neolítico, ya había asentamientos humanos. Alcanzó su esplendor en el año 50 a.C. con los Nabateos, debido a su situación estratégica como paso de las caravanas. De esa fecha son la mayoría de las construcciones. Con la apertura de las rutas marítimas comenzaría un declive constante. Finalmente el terremoto del año 363 terminaría por recluirla en el olvido. No se tuvo conocimiento de ella en Occidente hasta el año 1812 gracias a Jean Louis Burckhardt, quien, disfrazado de árabe, la redescubriría.

Para llegar hasta ella es necesario adentrarse en el camino del Siq, el acceso más angosto de cuántos llevan a una ciudad construida por el hombre. Antiguamente el paseo de más de un kilometro por ese pasadizo iba acompañado por el sonido del agua que circulaba por el canal tallado en la piedra a lo largo de toda su longitud. Era el recibimiento que percibían las caravanas al llegar a Petra, después de la dura travesía del desierto.

QUÉ VER

– Teatro: Resulta fascinante contemplar una construcción de esas dimensiones, tallada por entero en la piedra, con una capacidad para 3.000 personas. La influencia de la conquista romana la cual se produjo en el año 64 a.C, es evidente.

– El Prisma de Qasr al-Bint: es una construcción con forma de cubo. Es una de los pocas construcciones del conjunto que no está tallada en la piedra.

– El Tesoro: es uno de los lugares más bellos de Petra. Se desconocía su auténtica finalidad hasta que excavaciones recientes han descubierto que era un cementerio. Se compone de tres cámaras, una cámara central y dos adosadas a ella

– El Monasterio: La construcción con su impresionante fachada muestra una poderosa influencia de la arquitectura clásica griega. Pero pasado por el tamiz característico de los Nabateos.

CONCLUSIÓN

Estas tres ciudades, dominadas por el color rosa, son tres destinos que vale la pena considerar entre las opciones para viajes futuros. A India hay que ir, al menos, una vez en la vida; y Jaipur es una ciudad obligada, como todo el Rajasthan. Toulouse ofrece al viajero gran cantidad de recursos; y el turismo fluvial es una de las mejores experiencias que se pueden hacer con ese destino como referencia. Y Petra, por descontado, merece un lugar destacado entre los destinos de Oriente Medio.

¿Puedes contarnos tus experiencias en estos destino?¿Te gustaría compartir con nosotros imágenes de tus viajes?

Joan Torres

Viatger, blocaire i optimista empedreït. Lector d'amagat i pare a jornada completa. Viajero, blogero y optimista empedernido. Lector a hurtadillas y padre a jornada completa.

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