Un crucero por los fiordos noruegos

Cuando uno realiza un crucero por los fiordos noruegos se encuentra con un viaje lleno de contrastes sin salir de Europa, con el que el se toma contacto con uno de los países con mejor calidad de vida del mundo. Es un viaje que te acerca a una naturaleza que permanece casi intacta gracias al excelente trabajo de conservación del gobierno noruego, permitiéndote adentrar en algunos paisajes inolvidables.

El crucero por los fiordos noruegos se encuentra desde hace años entre los destinos más solicitados por los aficionados a este tipo de viajes ya que a las comodidades que ya de por sí ofrecen los grandes barcos hay que añadir la espectacularidad del destino, muy apartado de los recorridos tradicionales y masificados.

Datos a tener en cuenta en un crucero por los fiordos noruegos

– La UNESCO incluyó a los fiordos en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad en el año 2005

– Noruega ocupa desde hace años los primeros puestos de rankings tan significativos como los de nivel educativo, transparencia de las instituciones, de igualdad de géneros o de calidad democrática. Todo ello hace que sea un lugar muy cómodo y seguro para el turista.

– Las condiciones climatológicas se ven muy suavizadas gracias a la Corriente del Golfo, la cual impide que se alcancen temperaturas extremadamente bajas. En verano no es extraño llegar a temperaturas de 25º.

Crucero por los fiordos noruegos con niños

– Aunque el frío no es excesivo para la latitud en la que se realiza el crucero, conviene ir preparado para cambios de temperatura importantes. La mejor solución suele ser llevar varias capas de ropa que nos permitan ir añadiendo o quitando según las necesidades del entorno.

– Muchos de los fiordos son como grandes lagos pero al ser entradas del mar del Norte, con agua salada, están llenos de vida marina y de aves que anidan en la zona. Unos buenos prismáticos  permiten disfrutar mejor de toda esta diversidad.

– La mejor época para viajar a los fiordos noruegos va desde mediados de mayo hasta mediados de septiembre. Los más recomendables, no obstante, son los meses de junio julio y agosto, ya que las temperaturas son más suaves. Y si uno quiere disfrutar del sol de medianoche en toda su plenitud, lo ideal es acercarse al solsticio de verano del 21 de junio.

– Aunque no suelen haber largos trayectos en barco, es muy recomendable elegir una cabina exterior ya que la espectacularidad del paisaje hace que valga la pena. Siempre que la diferencia de precio y la disponibilidad lo permita. Una buena opción es hacer la reserva con tiempo ya que se logran descuentos importantes.

¿Qué compañías cubren esta ruta?

La mayor parte de las compañías de cruceros han incluido en su catálogo este destino. Cada compañía tiene sus propias características y precios por lo que conviene que te dejes asesorar por un profesional que te ayude a elegir correctamente. Además las combinaciones entre unas propuestas y otras se diferencian en la duración, o en las visitas y paradas que proponen. Así, encontrarás ofertas de Celebrity Cruises, Holland America, Princess Cruises, Pullmantur, Royal Caribbean, Costa Cruceros, MSC Cruceros y también NCL Norwegian Cruise Line.

¿Qué ver en un crucero por los fiordos noruegos?

Como mencionaba anteriormente la riqueza de estos parajes hace que exista una gran cantidad de lugares interesantes. Para ayudarte a escoger entre todas las ofertas yo destacaría los siguientes lugares que no deberías perderte:

Bergen: Es la segunda ciudad mayor de Noruega, situada en la costa sudoeste del país. Su localización la ha convertido en la puerta de entrada a los fiordos noruegos y en el puerto desde el que parten casi todos los cruceros. Fue fundada en el año 1070 por el rey Olav Kyrre, siendo la capital del país hasta el siglo XIII. Está considerada como una de las ciudades más bellas del país nórdico pues ha sabido conservar gran parte de sus edificios históricos.

La ciudad de Bergen, en los fiordos

Su edificación más antigua es la iglesia de Santa María, fechada en 1130, aunque son destacables también su catedral y la iglesia de Santa Cruz, ambas construidas durante la Edad Media y reformadas posteriormente. También es muy recomendable pasear por el mercado al aire libre en el puerto, y recorrer los barrios que lo bordean. Pero si uno quiere disfrutar de las mejores vistas de Bergen no tendrá más remedio que subir al funicular del monte Floyen, desde el cual puede contemplarse toda la ciudad así como  las siete montañas.

Stavanger:

La región de Stavanger, en Noruega

Esta ciudad, centro de la industria petrolífera del país, y la cuarta de mayor tamaño de Noruega, tiene un encanto especial gracias al colorido de sus casas de madera.

Un hermoso paisaje en Stavanger

Lysefjorden: Una excursión que no puede dejar de hacer cualquier persona que visite los Noruega es el fiordo de Lyse. Además de la espectacularidad de su paisaje encierra uno de los puntos más visitados de todo el recorrido: El Púlpito (Prekestolen), una imponente roca que se alza a 460 m. sobre el nivel del mar en una caída vertical que impresiona. La excursión exige un cierto esfuerzo pero sin duda vale la pena.

Isla de Karmøy: En ella habitan pescadores desde hace siglos en pequeños pueblecitos rodeados por playas de arena blanca que le ofrecen un encanto singular. Destaca en el pueblo de Avaldsnes la iglesia de Sant Olav de 1250, un lugar carismático para los pescadores que cruzan el estrecho de Karmsund.

Recorrido en el tren de Flam:

Paisaje en la región de Flam

Cuando uno recorre esta parte de Europa durante las dos horas que dura el viaje de ida y vuelta, desde Aurlandsfjord, un afluente de Sognefjord, hasta la estación de Myrdal, comprende perfectamente porqué está considerado como uno de los trayectos en tren más bellos y con mayor pendiente del mundo. El trayecto recorre la Ruta de los Camineros (Rallarvegen), una de las rutas en bici más famosas del país, a través de entornos de montaña entre prados y cascadas.

La ciudad de Alesund: Esta es la mayor población de la costa noroeste del país. Está ubicada en un bello entorno salpicado de pequeñas islas.

La ciudad de Alesund, una visita en el crucero por los fiordos noruegos

Curiosamente debe parte de su encanto a un incendio que arrasó parte de la ciudad en 1904. Este catástrofe propició una reconstrucción que adaptaría la decoración de muchos de sus edificios al Art Nouveau imperante entonces.

La Carretera de los Trolls: está considerada como la obra maestra de la ingeniería civil noruega. Para su construcción fue necesario superar un desnivel de 800 m. junto a la pared Trollwall, la más elevada de Europa con sus 1000 m de altura, lugar de peregrinaje de aficionados de todo el mundo a la escalada.

Carretera del Atlántico: Otra construcción que ha dado fama a los ingenieros noruegos es esta vía con la que se han unido diversas islas del país, con distancias de hasta 8 km en medio de fuertes vientos.

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Fueron necesarios 6 años para acometer esta obra, durante los cuales se levantaron ocho puentes por los que discurren los noruegos para poder desplazarse entre las localidades de Averoy y Elde.

 

ⓒ Fotos:
Paul Edmundson, visitflam
Girish Chouhan, visitbergen
Eduardo Grund, region stavanger
Olga Govorko, visitnorway
M. Dickson, visitnorway

Joan Torres

Viatger, blocaire i optimista empedreït. Lector d'amagat i pare a jornada completa. Viajero, blogero y optimista empedernido. Lector a hurtadillas y padre a jornada completa.

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