Jue, 31/07/2014 - 15:04 Joan_Torres Ciudades de color I. Tres ciudades blancas Índice de contenidos El color de las ciudades puede convertirse en una característica con la que se den a conocer al resto del mundo. Ese es el motivo por el que comenzamos una colección de artículos para presentarte algunas de las ciudades que destacan por el uso del color. Hemos escogido tres: Stavanger en Noruega, Udaipur en India y Oia en Grecia. Introducción La utilización de los colores por el ser humano para decorar el entorno en el que vive viene desde muy atrás. Todos conocemos los dibujos que nuestros antepasados realizaban en las paredes de las cavernas, muchos de los cuales han llegado hasta nuestros días. Para obtener los tintes necesarios utilizaban flores, sangre de animales, y arena de diferentes colores, obteniendo así ocre, rojo, amarillo o negro. A partir de entonces la tecnología del color no dejó de evolucionar incorporando moluscos, óxidos metálicos y minerales como el lapislázuli, del que se obtenía un azul característico, considerado el color más caro y más frío. El significado que se le da a cada color también ha variado en función del tiempo o del lugar. Así, por ejemplo, en la antigua Roma el «Púrpura Imperial» estaba reservado para los magistrados y los príncipes de la Iglesia. El negro, que actualmente lo asociamos con el vacío y la oscuridad, era para ellos el color de la fertilidad de la tierra. La elección de un color a la hora de pintar las fachadas, las puertas y las ventanas se ha debido a diferentes motivos. La climatología ha sido uno de los más importantes, sin duda, pero también ha influido la geología del lugar, los materiales mas comunes de cada zona, la cultura e, incluso, los sentimientos nacionalistas como más adelante te contaré. En esta primera entrada quiero hablarte del blanco; de algunas ciudades que, por diferentes motivos, se han convertido en “Ciudades blancas”. Elegir tres lugares no es tarea fácil. Pero por algo hay que empezar. Son tres destinos de los que podemos prepararte un viaje a tu medida. 1_ Stavanger Podría parecer una contradicción que Stavanger, un pueblo con casitas de madera, todas pintadas de un blanco inmaculado, sea la capital del petróleo de ese país. Pero en un país como Noruega, civilizado y ecologista, es posible, y nos demuestran que se pueden obtener los recursos naturales sin dejar huella en el entorno. Stavanger era un pueblecito de pescadores que se dedicaban a la pesca del arenque. En el siglo XIX inició una industria conservera que la convertíria en la cuarta ciudad más grande del país. Al final de la II Guerra Mundial el centro de Stavanger estuvo a punto de ser derruido, dado el lamentable estado de sus edificios. Fue gracias al empeño del arquitecto Einer Heden que optaron por reconstruirlas, dándonos la oportunidad de disfrutar de ellas. La actividad conservera la mantendrían hasta 1970, momento en que la industria petrolera pasó a ser la principal actividad en esa zona. Las más de 200 fábricas conserveras se reconvirtieron en restaurantes, cafés y bares, creándose una zona de ocio muy peculiar, frente al mar. Stavanger es una ciudad tranquila, con poca actividad, excepto el mes de julio, cuando celebran el festival gastronómico de Gladmat en el que se dan cita la mayoría de los productos escandinavos. Qué visitar Kongeparken: Un parque de aventuras para los niños donde pueden jugar en una fabrica mágica de chocolate. También tiene una pista de bobsleigh la más larga de Noruega, un teatro infantil, además de un divertido hotel para osos de peluche. Museo Arqueológico: Uno de los cinco existentes en Noruega. Museo de Conservas: En una de las antiguas fábricas montaron este museo, único en el mundo, que yo sepa, dedicado a la industria conservera. Un par de días son suficientes para pasear por la calles de Stavanger. Después puedes dedicarte a recorrer los alrededores. Una vez en las afueras de la ciudad la oferta turística se multiplica. Yo te recomendaría coger la Ruta Nacional Turística Ryfylke, una carretera que une a los tres puntos más importantes de la región: el Lysefjord, el monte Kjerag y la impresionante roca del Preikestolen, una plataforma de piedra que se alza en vertical hasta los 604 m. sobre el Lysefjord. Gracias a un artículo de Elena del Amo conocí una aplicación para móviles, que da una información completísima de toda la National Tourist Route Ryfylke. Existe tanto para iPhone como para Android. A parte, quedan muchas otras cosas que visitar: El pueblecito de Sand, con sus casitas de madera, Solbakk, un yacimiento con petroglifos, e infinidad de rincones naturales con cascadas, canales de agua que se cruzan con los ferrys y puentes que permiten las comunicaciones. Las posibilidades que te ofrecemos en Viatges Alemany para conocer esta zona son varias. Yo destacaría el programa de los Fiordos Noruegos y el de los Trenes de Noruega. Dos buenas opciones. 2_ Udaipur Udaipur es la capital del antiguo estado de Mewar. Forma parte de la provincia de Rajasthan, siendo una de sus ciudades más meridionales. Se la conoce como la "Venecia d Oriente” por su belleza, y por los tres lagos interconectados que la envuelven: Fateh Sagar Lake , Lake Pichola y el más pequeño Swaroop Sagar Lake. La ciudad fue fundada por Rana Udai Singh, padre de Maharana Pratap. En la actulidad la ciudad la habitan miembros de la tribu Bhil, de carácter agradable y de fácil trato. Su clima es tropical con temperaturas en verano que van de los 28º hasta los 42º. Los edificios y pequeños palacios -llamados havelis- que forman la ciudad están pintados de un blanco casi inmaculado, que resalta con la suciedad que el caminante va encontrando por las calles. Y es ese blanco el que logra que al llegar la hora de la puesta de sol la ciudad parezca estar en llamas con un fuego que se apaga siempre al terminar el día. Qué visitar Hay muchas cosas que ver en Udaipur, por lo que conviene tomarte tu tiempo. Lo más destacado es el City Palace, sobre el Lago Pichola, uno de los palacios más bellos de todo el Rajasthan. Este conjunto de pequeñas estructuras logra armonizar las diferentes influencias: la china, la europea, o la mogol. Para no extenderme, te enumero algunas de las cosas más destacables: Durbar Hall: Un palacio de 1909. Amar Villas: Un pabellón de recreo en lo alto de la ciudad, con jardines colgantes, fuentes y terrazas. Badi Mahal: Un exótico palacio construido sobre una formación rocosa. Fatehprakash Palace: Actualmente es un lujoso hotel, por lo que no es fácil acceder a su increíble colección de objetos de cristal, compuesta de sillas, sofás, camas, mesas, etc. Krishna Vilas: Es una de las cámaras del Fatehprakash Palace. Vegetable market: Un mercado tradicional repleto de colores, muy cerca del mercado de las especias. Bagore-ki-Haveli: Una mansión del siglo XVIII, junto al lago Pichola, convertida en museo. Templo Jag Mandir: Cuenta con una impresionante fila de elefantes protectores de la isla. Templo Jagdish Mandir: construido por Maharana Jagat Singh I en 1651. Templo Eklingji: A unos 22 km al norte, está formado por 108 templos tallados en piedra y mármol. Templo Nathdwara: Santuario del siglo XVII, se encuentra a 48 km de Udaipur. Hay un par de ferias que, si te coinciden las fechas del viaje, no deberías perderte. Feria Shilpgram: Es una feria de artesanos, en la que puedes apreciar la diversidad artística de los diferentes estados de la India. Festival de Mewar: Es un festival para recibir la primavera. 3_ Oia, Santorini El municipio de Oia se extiende por dos islas: abarca toda la isla de Therasia y una pequeña porción de la de Santorini. Es en este segundo enclave en donde está propiamente la ciudad de Oia, y en donde puedes caminar por las callejuelas enmarcadas por las paredes encaladas y por sus puertas azules. Una curiosidad que nos brindan las nuevas teconologías es buscar en Google Maps la ciudad de Oia, y comprobar el contraste que genera la blancura del núcleo urbano, con la oscuridad de la tierra volcanica del resto de la isla. Sabemos que se hablaba de Oia ya en el siglo XIII, cuando Marco Sanudo fundó el Ducado de Naxos. A partir de entonces estuvo sometida a diversos vaivenes, pasando de las manos de sultanes a las de los otomanos. La prosperidad que todavía hoy se vislumbra en algunas de sus edificaciones vendría a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando pasó de ser un simple pueblo de pescadores a ser uno de los más influyentes dentro de la ruta comercial entre Rusia y Alejandría. Posteriormente vendría la decadencia a causa, entre otras cosas, de las guerras que asolaron europa el siglo pasado y de la sobreexplotación pesquera. El 9 de julio de 1956 un terremoto, con el epicentro a pocos kilómetros de Oia, devastó la ciudad. Todo ello hizo que muchos habitantes la abandonaran, hasta el punto de que de los 2500 habitantes que tenía en 1890 pasara a tener sólo 306 en 1977. Por suerte, diferentes programas permitieron su reconstrucción. Existen varias teorías que intentan explicar por qué Oia mantiene el blanco en las paredes de sus casas. La más extendida afirma que se utilizó el encalado de las paredes con el fin de recoger el agua de las escasas lluvias, ya que la isla de Santorini tiene muy pocos recursos hídricos. Otra sostiene que el uso del color blanco tiene una finalidad puramente estética. Pero la que a mí más me gusta se remonta al año 1579, cuando la isla de Santorini pasó a manos del Imperio Otomano, comenzando una dominación que se prolongaría durante 400 años. Mientras duró a los habitantes de Oia se les tenía prohibido utilizar símbolos nacionalistas Griegos, especialmente su bandera, de color blanco y azul. Según cuentan fue en aquella época cuando comenzaron a usar ambos colores para decorar sus casas, como un desafío a la dominación Otomana. Qué visitar Casas de los Capitanes: Son algunas de las edificaciones que se construyeron los oficiales de la marina mercante en los años de bonanza. Muchas de esas casas se han convertido en hoteles o restaurantes y son una delicia para pasear por ellas. Museo Naval: Un pequeño museo con el encanto de albergar gran cantidad de objetos de navegación, cartas naúticas y documentos antiguos. Yacimientos arqueológicos: Si sales de la ciudad, y te mueves por la isla de Santorini existen algunos yacimientos arqueológicos como los de Vlihada, Arhea Thira, Pyrgos, Profitis Elias y Thermi. Pero sobre todos destacan las ruinas prehistóricas de Akrotiri. Conclusión Son muchas más las ciudades que querría incluir en esta selección. Prometo algún otro post con una nueva hornada. Mientras tanto puedes decidir qué destino es el que te atrae, y pedirnos un presupuesto a tu medida. ¿Qué más ciudades blancas conoces?¿Se te ocurre alguna que querrías ver en los próximos posts? By Joan_Torres