Mié, 22/05/2024 - 10:34 vadmin Qué ver en Estambul Índice de contenidos El 29 de mayo de 1453, Mehmet II, emperador de los Otomanos, asaltó a Constantinopla y la ciudad cayó. Constantino XI, el Paleontólogo, el último emperador del imperio romano de Oriente, murió en las murallas en pleno combate, y su cabeza fue exhibida como señal de victoria por el imperio otomano, un gesto muy habitual en la brutalidad de la historia que nos precede. A partir de ese día, la capital del Imperio Romano de oriente milenaria pasó a llamarse Estambul, y fue la capital del Imperio Otomano hasta 1922, pasando a ser la ciudad más grande de Turquía, pero no la capital, que es Ankara. Con una historia así, ¿cómo no debe ser interesante una ciudad como ésta? Actualmente, Estambul tiene 15 millones de habitantes, y aunque en la superficie parece una ciudad Islámica, si se entra en detalle pueden apreciarse los detalles y descubrir los más de 1000 años de historia romana. Hoy le hablaremos de lo que no se puede perder de ninguna manera cuando se visita Estambul, ¡le diremos el Top 10 de sitios de la ciudad! Y por si no lo sabía, este octubre la puede visitar con nuestro viaje en grupo, échele un vistazo al itinerario, verá que hacemos una visita muy completa a Estambul. Viaje a Estambul y Capadocia en grupo Top 10 de Estambul Evidentemente, esta lista se queda corta en comparación con todos los puntos interesantes y bonitos que Estambul ofrece. De todas formas, en algún punto teníamos que empezar… Mezquita de Santa Sofía Esta construcción muchas veces se le ha referido como la octava maravilla del mundo. Cuando se construyó entre los años 532 y 537, después de la revuelta de Nikka, y fue la construcción con un espacio interior más grande del mundo. Su cúpula también marcó un antes y un después en la historia de la arquitectura, con unas dimensiones jamás vistas antes. Fue construida con material proveniente de todo el imperio, con pórfido proveniente de Egipto y mármol verde de Tesalia, entre otros. En su interior, sus mosaicos cristianos conviven con la simbología islámica, después de haber sido una mezquita durante casi 500 años. Desde 1934 hasta 2020 fue un gran museo abierto a todo el mundo, pero entonces pasó a ser mezquita otra vez, tapando la simbología cristiana. De todas formas, el recinto sigue abierto al público general, excepto durante las horas de las cinco oraciones diarias. Palacio de Dolmabahçe El Palacio de Dolmabahce es donde se concentra más lujo de todo Estambul. Construido en el siglo XIX, ordenado por el Sultán Abdulmejido I, que quería un palacio a la altura de las monarquías europeas, con todas las comodidades que no ofrecía un palacio construido en el siglo XV como el Topkapi. Justo delante del Bósforo, con el Dolmabahce no se ahorraron céntimos en modo alguno. Es el mayor de toda Turquía; tiene 285 habitaciones, 46 salas, 6 baños turcos y 68 aseos. Los interiores están decorados con piedras preciosas y oro. Se cuenta que existen un total de 14 toneladas de oro recubriendo los techos y 100 kg para decoraciones interiores. De entre todas las partes destacables del Dolmabahçe, es necesario mencionar sus impresionantes tres puertas: la del sultán, la del tesoro y la del Bósforo. Sus jardines son un espectáculo digno de admiración. Dentro, la lámpara de araña con cristal de bohemia, las escaleras de cristal o a sala rosa son unos espacios que no se pueden perder. Entre muchos otros está claro. En el palacio se puede entrar todos los días menos el lunes, de 9 ha 18 h. Gran Bazar Cualquier cosa que necesite, si no la encuentra en el Gran Bazar, seguramente no la encontrará en ninguna parte. Con más de 58 calles y unas 4.000 paradas, el gran bazar de Estambul es el más grande del mundo, seguido del Zoco de Marrakech. Todos los días pasan entre 250 y 400 miles de personas. El bazar se fundó justo después de la conquista de Mehmet II, y fue uno de los primeros rasgos distintivos de la nueva Estambul, aunque el edificio actual no tiene nada que ver con lo que fue un día. En este espacio de 45.000 m² en el barrio de Sultanahmet podrá comprar alfombras, ropa, sombreros, libros… La mezquita Azul Esta impresionante mezquita de la era imperial Otomana. Se construyó entre 1609 y 1617 durante el reinado del sultán Ahmed I, justo delante de las ruinas del antiguo hipódromo romano de Constantinopla. Es todavía una mezquita activa que puede visitarse, siempre que no sea la hora de la oración. Tanto por fuera como por dentro, este gran monumento muestra una grandilocuencia que se ha conservado perfectamente en el tiempo. Este edificio compite en belleza y majestuosidad con Santa Sofía, y posee unos mosaicos en su interior sublimes. ¡Visitarla es obligado! Plaza de Sultanahmet Justo delante de la Mezquita Azul, donde estuvo el “hipódromo de Constantinopla, ahora se extiende una amplia plaza, que mantiene algunas efigies de aquella época, como el Obelisco de Teodosio o la Columna de las Serpientes. El Bazar de las especies Lo que no haya encontrado en el Gran Bazar lo encontrará en el bazar de las especies. En el barrio de Eminönü, es el segundo bazar más grande de la ciudad y como su nombre indica, encontrará especies de todo el oriente. ¡Pero no sólo eso! También hay otros tipos de tiendas en las que podrá encontrar muchos más elementos. Palacio de Topkapi Sobre el Sarayburnu, con unas vistas privilegiadas del cuerno de Oro, el palacio de Topkapi fue la residencia de los Sultanes en Estambul desde 1460 hasta 1856, cuando se construyó el palacio de Dolmabache. Más que una gran construcción espectacular, el palacio de Topkapi son una serie de edificios que van conformando el palacio, que acaba siendo un espacio que dobla la extensión del Vaticano. Desde 1924, con la abolición del imperio Otomano, es un museo que nos transporta a la historia de los sultanes que vivieron allí durante casi 400 años. Dentro de sus murallas, que miden un total de 5 km, hay un mundo de lujo y realeza, perfecto para descubrir cómo era el imperio Otomano desde dentro. Cisterna de la Basílica Esta extraña sala es testigo de la avanzada tecnología que existía en la ciudad de Constantinopla durante el imperio Bizantino. Se trata de un antiguo depósito de agua subterráneo, el mayor de todos los 60 que había en la ciudad. Podía contener hasta 80.000 m³ de agua y se hizo en una antigua Basílica para tener reservas de agua en caso de que atacaran el acueducto. Se utilizó para regar los jardines de la antigua Acrópolis de Constantinopla, que entonces acabaría siendo el Palacio de Topkapi. El cuerno de Oro El cuerno de Oro es una entrada natural del mar que se adentra 8 km en el continente desde el Bósforo y divide la parte europea de Estambul: el casco antiguo y la zona de Gálata. Este puerto natural es perfecto por la tranquilidad de sus aguas. Durante la época Bizantina había una cadena que atravesaba todo el cuerno de oro, perfecto para defenderse de flotas enemigas. Actualmente, las vistas que ofrece desde muchos puntos de la ciudad impresiona a sus visitantes. También vale mucho la pena pasar por el puente de Gálata, rebosante de tranquilidad y pescadores. Torre de Gálata Construida en el siglo XIII por colonos genoveses en Constantinopla, la torre de Gálata ha sobrevivido al paso del tiempo hasta nuestros días. Tras la caída de la ciudad en manos de los Otomanos, se convirtió en una cárcel, después en un arsenal y, tras restaurarse su tejado y sus interiores, se abrió al público general. Desde 2020 es un museo. EXTRAS Rumelihisarı Una fortaleza en la orilla europea del Bósforo que se construyó pensando en el asedio que el imperio Otomano sometió a la ciudad de Constantinopla. Una vez logrado el objetivo, la fortaleza pasó a ser utilizada como aduana y prisión ocasional. Después de un terremoto en 1509 quedó gravemente tocada, y tuvo que reconstruirse casi de nuevo. Hasta el siglo XIX, la fortaleza siguió realizando sus funciones habituales, hasta que fue abandonada. En los años 50 empezó una nueva reconstrucción, y en 1960 se erigió en museo. Hoy en día todavía se mantiene y muy recomendable su visita. San Salvador de Cora Uno de los edificios monumentales más antiguos de Estambul, la iglesia de San Salvador de Cora. Fue construida en el siglo V en pleno auge del imperio romano de oriente, se convirtió en una mezquita después de la entrada de los Otomanos, que cubrieron de cal todos los frescos, y ahora mismo es un museo de arte medieval de gran interés. Dentro, con sus frescos y sus cúpulas típicas de arquitectura bizantina podrá comprender y admirar el arte de esta civilización. Y hasta aquí nuestra lista, que podríamos ampliar mucho más, sobre todo teniendo en cuenta que Estambul es la ciudad más grande de Europa, pero que, de momento, dejaremos aquí para no agobiarle más de la cuenta. Y ya sabéis que si quiere ir a Estambul, tiene el nuestro viaje en grupo a Estambul y Capadocia. By vadmin